Asanas adaptadas a cada edad, presentadas como aventuras y juegos para que el aprendizaje sea divertido.
Técnicas sencillas de pranayama para que los niños aprendan a calmarse y centrarse por sí mismos.
Momentos de silencio y meditación adaptada para conectar con su mundo interior.
Actividades donde aprenden a escucharse, expresarse creativamente y respetar al compañero.